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Domótica e inmótica, ¿son lo mismo?

Si uno recién está comenzando a explorar el basto mundo de la domótica, seguramente ya se haya encontrado con varios términos relacionados con este mundillo. Casa inteligente, sistemas domóticos, viviendas smart serán algunos de los sinónimos que nos podemos encontrar en distintos artículos que intentan expresar una misma idea con distintas palabras. Sin embargo, hay un termino que resalta sobre el resto por sonar muy parecido a domótica, nos referimos a la inmótica.

Ya han sido varias las consultas que hemos recibido al respecto por lo tanto en este articulo intentaremos brindar un poco de información sobre una de las confusiones más comunes cuando la gente habla de domótica.

Entonces, la primera pregunta: ¿qué es la inmótica?

A esta altura todos conocemos lo que significa la dómotica. (Si no es tu caso te recomendamos que pases por la pagina de inicio para una explicación  de su significado). El problema aparece al mezclarse estos dos términos, dado que su similitud lleva muchas veces a la gente a confundirse al respecto. Entonces, intentemos ser lo mas concisos posibles.

Si, domótica e inmótica, son términos que están relacionados entre si, pero no significan lo mismo. La domótica es el conjunto de técnicas y tecnologías aplicadas al control y la automatización de una vivienda para lograr una mejora en la eficiencia y a calidad de vida de sus habitantes. Mientras tanto la inmótica es el conjunto de tecnologías aplicadas a la automatización de edificios no destinados a vivienda, como pueden ser hoteles, hospitales, escuelas o universidades, para lograr una gestión eficiente del uso de la energía, además de aportar seguridad y confort. En resumen, mientras que la domótica se aplica en los hogares destinados a la vivienda, la inmotica se aplica en edificios que no están pensados para residir de forma permanente.

Así podemos apreciar como los dos términos están relacionados entre si. Ambos se refieren al conjunto de técnicas y tecnologías utilizadas para lograr convertir una casa o un edificio en “inteligente”. Pero mientas la domótica reduce su plano de acción a las viviendas que serán utilizadas como hogares, la inmótica se centra en los edificios cuyo fin no es la habitabilidad permanente.

Términos similares, escalas muy diferentes.

Ahora que hemos establecido las diferencias entre los distintos términos, podemos ahondar un poco en sus características particulares. Evidentemente un elemento que nos debería llamar la atención son las escalas totalmente distintas que se manejan en cada caso. Con el avance de la tecnología al día de hoy armar sistemas domóticos básicos está al alcance de casi cualquier persona que se haya formado al respecto. Sin embargo, la situación cambia cuando pasamos a los sistemas inmóticos.

Solamente imaginemos la cantidad de recursos materiales y humanos necesarios para instalar y mantener sistemas inmoticos en edificios grandes, como pueden ser una universidad o un hospital. Evidentemente que el trabajo excede a lo que puede realizar una única persona, y por lo tanto se vuelve casi imprescindible que una empresa este a cargo de este tipo de actividad. Por eso, no es de extrañar que detrás de los sistemas inmoticos para edificios se hallen empresas de ingeniería dedicadas exclusivamente a brindar este tipo de servicios.

De todas formas ambas ramas persiguen el mismo fin, optimizar los procesos de las casas o edificios al fin de lograr un ahorro energético y automatizar ciertas tareas de las viviendas. La domótica estará naturalmente más inclinada hacia los productos domésticos, como electrodomésticos o persianas, y buscara una interfaz sencilla y amigable con los habitantes de la vivienda, al fin de aumentar lo máximo posible su confort. Por su parte la inmótica presentará un fuerte interés en buscar la optimización del consumo energético, dado que gracias a las grandes escalas que se manejan, puede traducirse en importantes ahorros monetarios para los dueños de los edificios.